miércoles, 29 de enero de 2014

Mi hijo siempre está ronco.

Hoy os dejo un artículo publicado en la página www.bebesymas.com sobre la disfonía infantil
( http://www.bebesymas.com/salud-infantil/trastornos-de-la-voz-disfonia-infantil )

La voz es un instrumento frágil que nos configura e identifica, un medio por el que expresamos nuestros mensajes, además de dar a conocer estados de ánimo; pero la voz también se altera, enferma y pierde efectividad. La disfonía infantil es un fenómeno más habitual de lo que la gente piensa.
En los niños, las afectaciones de la voz son de corta duración y están generalmente asociadas a enfermedades (resfriados, gripes…) o a excesos vocales (gritos). Por eso, en muchas ocasiones no consideramos estas alteraciones vocales como motivo suficiente para acudir al médico pediatra.
A continuación hablaremos un poco de las principales características de la disfonía infantil, así como de su clasificación, factores de riesgo y el tratamiento y a seguir frente a una disfonía.

¿Qué es la disfonía infantil?

Llamamos disfonía a la alteración de las cualidades acústicas de la voz (frecuencia, intensidad, timbre y duración). La pérdida total de la voz es la afonía.
No obstante, las mismas manifestaciones vocales desviadas de la norma pueden ser entendidas o no como patológicas (por ejemplo: el no alcanzar una nota musical determinada si existen inquietudes musicales puede ser vivido como un infierno).
Los padres nos habituamos a las características acústicas de la voz de nuestros hijos y no las vemos como alteradas. Por su parte, el niño no valora como negativa su voz, ya que identifica una voz que no es “normal” con el éxito en una competición o con haber disfrutado en una fiesta como el que más.
Algunas manifestaciones de la disfonía infantil son más evidentes que otras y hacen que los padres soliciten una consulta médica que llevará al diagnóstico de trastorno vocal. Algunas de esas manifestaciones son: hacer mucho esfuerzo al hablar, no gritar, hablar siempre muy fuerte…
Por otra parte, los maestros de música son quienes detectan generalmente las alteraciones de la voz en la etapa escolar, informando a los padres de las dificultades para realizar registros agudos o bien que no se tiene una voz clara (“tiene una voz con mucho aire”).
También existen distintas sensaciones corporales desagradables en el gesto vocal: fatiga, dolor, sensación de cuerpo extraño, escozor… Y en ocasiones, se prioriza el mejorar estos aspectos antes que la propia voz.
Es conocido que muchas de las manifestaciones acústicas de la voz se originan cuando existe lesión en la laringe, por lo que valorar la presencia o no de dicha lesión es muy importante.
Finalmente, hay que tener en cuenta que una voz acústicamente normal puede no generar sensaciones molestas, pero no ser capaz de expresar ideas o sentimientos deseados. Una parte importante de las intencionalidades comunicativas se trasmite en las características de la voz (cuando gritamos de alegria y euforia, cuando susurramos un secreto para que nadie lo oiga…). La incapacidad de dar a la voz distintos significados genera una ansiedad que aún limita más sus posibilidades expresivas.
Por todo esto, la disfonía infantil debe ser entendida desde un conjunto que engloba las características de la voz, los gestos y el confort, las lesiones en la laringe y la eficacia comunicativa.

Clasificación de las disfonías infantiles

Una de las clasificaciones más frecuentes que podemos hacer de disfonía infantil es:
  • Disfonía funcional: todas aquellas disfonías que tienen alteración de la función vocal, provocada principalmente por una perturbación de la actitud vocal (exceso de gritos, estar en ambientes con un nivel de humedad inadecuado…). Pueden complicarse con lesiones orgánicas de la laringe provocadas por el esfuerzo excesivo o por alteraciones orgánicas transitorias.
  • Disfonía funcional complicada: son alteraciones en las cuerdas vocales, provocadas por un comportamiento vocal defectuoso. En el caso de los niños, la alteración de las cuerdas vocales más frecuente son los nódulos laríngeos por abuso vocal.

Causas de la disfonía infantil

Existe una gran variabilidad de orígenes de las lesiones vocales; no se debe caer en la falsa creencia de que un niño sufre una disfonía exclusivamente por gritar demasiado. Los distintos factores que pueden provocar una disfonía infantil son:
  • Abuso vocal
  • Antecedentes familiares
  • Afecciones respiratorias
  • Estado emocional y perfil psicológico del niño
  • Modelos vocales del entorno que rodea al niño
  • Tratamiento de la disfonía infantil

    Existen diversas opciones terapéuticas en el abordaje de la disfonía infantil: supervisión o seguimiento por parte del médico pediatra, cirugía laríngea, trabajo de orientación a padres, intervención logopédica, orientación a educadores, trabajo psicomotriz, psicoterapia o incluso tratamiento farmacológico.
    El médico foniatra será quien analice los factores de edad,motivación del niño y los padres, necesidades vocales del paciente, severidad de la disfonía, tipo de lesión y el conjunto del comportamiento para indicar el tipo, intensidad y secuencia de los tratamientos que se deberá aplicar.
    El objetivo de la reeducación vocal es establecer o restablecer el equilibrio entre la voz que se tiene y la voz que se quiere; es decir, mejorar la calidad de vida del niño.
    Los padres tienen un papel muy importante en el tratamiento, ya que se les informa sobre lo que se pretende y las pautas que se deben respetar para lograr una voz óptima.
    Pueden darse problemas en el tratamiento debido a que el niño sigue realizando un patrón de voz perjudicial (gritos) en el colegio, con sus compañeros. Además, muchas veces, ocurre que los propios padres tienen malas costumbres al hablar. Por todo ello, pude resultar difícil poder cambiar todo el entorno cultural en donde se desarrolla el niño.

    Conclusión

    En diversas ocasiones, la disfonía infantil forma parte de un cuadro mucho más complejo: procesos infecciosos, malformaciones, secundaria a un déficit auditivo, secundaria a un déficit de desarrollo del lenguaje o incluso a un problema de personalidad. En estos casos, se deberá tratar la disfonía de forma secundaria y se dará prioridad al cuadro central.
    En general, la disfonía es un síntoma que aparece poco a poco, pero con episodios más marcados relacionados con fenómenos de salud general o de uso abusivo de la voz.
    Y a pesar de no tomarse como algo urgente de tratar, si que hay que entender la disfonía infantil desde una afectación en la que se ven involucradas las cualidades de la voz, la forma gestual y el confort, las lesiones y la eficacia comunicativa del niño.


    martes, 21 de enero de 2014

    INTERVENCIÓN LOGOPEDICA EN LOS ICTUS.

    En esta entrada os hablaré brevemente de qué es el ictus y como interviene la logopedia en los pacientes que lo padecen.

    ¿QUE ES UN ICTUS Y COMO PUEDE OCURRIR?

    Un ictus es una pérdida de las funciones cerebrales producida por la interrupción del flujo sanguíneo. Esto origina una serie de síntomas que variarán en función del área cerebral afectada.

    Lo que diferencia al ictus de otros conceptos similares es que se presenta de una forma totalmente aguda y que siempre afecta al Sistema Nervioso Central, más concretamente al cerebro.

    A pesar de haber diferentes tipos de ictus, todos tienen una característica común, y es su presentación repentina.

    Normalmente hay pérdida de conciencia y suele afectar a personas mayores, aunque cada vez se producen más en personas jóvenes. Esto hace que la rehabilitación haya adquirido una importancia para la población que antes no tenía.

    Frecuentemente, los ictus son consecuencia de la unión de una serie de factores ambientales, sociales... que componen lo que llamamos FACTORES DE RIESGO.

    Los factores de riesgo a tener en cuenta en cuanto a los ictus son:
    - La edad (sobre todo a partir de los 60 años)
    - El sexo (afecta en mayor parte a hombres que a mujeres, aunque este dato cada vez está más equiparado)
    - Antecedentes familiares. (O si el paciente ha sufrido un ictus con anterioridad)
    - Enfermedades cardiacas.
    - Si es fumador. Este parece ser el factor de riesgo más importante.
    - Tener colesterol.
    - Consumo y abuso de alcohol.
    - Obesidad.
    - Y sobre todo, tenemos que controlar nuestra Tensión Arterial. Este factor tiene que ser muy controlado. Una subida brusca de la tensión arterial sería sumamente dañina para el paciente.

    TIPOS DE ICTUS.

    Los tipos de ictus dependen de la forma en que se presenten.
    1) El flujo sanguíneo que llega a nuestro cerebro disminuye. Si esto ocurre estamos ante un ICTUS ISQUÉMICO. Es más conocido como infarto cerebral. Son los más frecuentes (hasta el 85% de todos los ictus presentados en pacientes serían de este tipo). En muchos casos la situación es irreversible, pero la tasa de prevalencia de la supervivencia del paciente es cada vez mayor.

    2) Un vaso sanguíneo del cerebro se rompe. Cuando encontramos esta situación estamos ante un ICTUS HEMORRÁGICO. Es más conocido como derrame cerebral. Estos ictus, aunque menos frecuentes que los anteriores, son más peligrosos. A medio plazo, las secuelas suelen ser menos graves porque esa hemorragia puede ser reconducida en gran número de casos.

    SINTOMAS DE ICTUS:

    Los síntomas más comunes que padecen los pacientes son:
    - Pérdida de fuerza y/o sensibilidad en una pierna o un brazo (o ambas extremidades)
    - Parálisis facial. Esto implica alteraciones del habla independientemente de los trastornos comunicativos propios de la afasia que se produzca.
    - Al tener parálisis o problemas de movilidad se reduce también la capacidad de comunicarnos mediante gestos.
    - Dificultades con el equilibrio.
    - Posible pérdidades de visión.

    Aproximadamente el 50% de las personas afectadas por un ictus sufren una depresión asociada a su problemas para comunicarse. Por ello, hay que actuar de forma coordinada entre los profesionales encargados de Trabajar las distintas áreas (médicos, logopedas, fisioterapeutas, psicólogos...)


    TERAPIA LOGOPEDICA EN LOS PACIENTES CON ICTUS:

    Es importantísimo que la rehabilitación se inicie lo más precozmente posible ya que cuando cualquier parte de nuestro cuerpo sufre un daño, el propio organismo tiene mecanismos para que ese daño se recupere lo antes posible. En los primeros momentos la recuperación es más rápida.

    Otro motivo del inicio rápido de la terapia es para reducir la angustia del paciente de no poder comunicarse. Esta angustia se suele encontrar de forma más acusada en la fase inicial, donde solemos encontrar afasias agudas. Luego se van recuperando funciones y tendríamos que diagnosticar qué tipo de alteraciones del lenguaje sufre el paciente y rehabilitarlas de forma concreta.

    Al principio es una pérdida más generalizada de las funciones comunicativas y después ese daño se va localizando y podríamos detectar las alteraciones concretas. A partir de ahí podremos determinar qué tipo de afasia sufre el paciente.

    Desde esa detección se puede empezar una rehabilitación específica.

    Es por ello que lo primero que se debe hacer en la consulta de logopedia es hacer una evaluación exhaustiva de la comunicación.
    El paciente aportará un informe médico en el que obtendremos información acerca del área cerebral concreta donde ha ocurrido el ictus.
    Se recaba toda la información posible del paciente sobre su historia médica y personal.
    Una vez que tenemos esos datos se haría una evaluación de la comunicación a través de una serie de pruebas estandarizadas.
    Se evalúan los problemas de comunicación, tanto expresivos como comprensivos, que el paciente pueda presentar y se determina que ante que tipo de afasia estamos.

    Una vez hecha la evaluación se diseña un plan de intervención individualizado para el paciente dependiendo de los resultados obtenidos.

    Nuestro objetivos final como logopedas es establecer un modo de comunicación lo más inmediato y eficaz posible entre el paciente y su entorno.
    Esto hará que el paciente se sienta menos ansioso.

    Es muy importante "instruir" a los familiares y entorno cercano al paciente para poder trabajar de forma continuada en casa y no solo cuando el paciente está en la consulta.

    Las actividades se irán modificando en función de los avances que vayamos encontrando.

    A pesar de ser complicado volver a alcanzar el nivel de eficiencia comunicativa que tenía el paciente antes de sufrir el ictus, con trabajo continuo y en un largo periodo de tiempo el paciente puede alcanzar una buena comunicación.

    Espero que esta entrada os haya servidos para aclarar algunas dudas sobre el tema.

    Como siempre, os invito a hacer las sugerencias que se os ocurran para tratar en las siguientes entradas para hacer de este un blog útil en el que se traten temas de interés.

    Un saludo.

    Rocío Valle Ramírez.

    Logopeda colegiada 29/1073.